Como lugar de residencia, Chipre ha implementado unas regulaciones que lo convierten en un destino atractivo tanto para las personas procedentes de países no comunitarios, sino también para los ciudadanos de la Unión Europea. Como un lugar de residencia, Chipre es uno de los lugares más seguros del mundo, junto con los beneficios de vivir en una isla del Mediterráneo. Al combinar esto con un sistema tributario altamente competitivo y un marco regulador, Chipre es considerado como uno de los mejores destinos para aquellos que buscan un traslado.